Señor director:

Sorprende la incoherencia de muchos docentes. Es que desde el comienzo del año lectivo, miles de ellos – los politizados gremiales -, no concurren a las escuelas que los están esperando para ejercer su trabajo como profesionales que son.

Allí, donde tienen la obligación de concurrir para enseñar a los "únicos privilegiados”, que son los niños, como decía el sujeto que, supuestamente, los inspira políticamente, desde hace varias décadas de frustraciones para nuestro país. Pretenden seguir una "escuela itinerante”, – ocultando lo que realmente es, una carpa política.