Un día después de sufrir una derrota simbólica en su flota en el Mar Negro, Rusia prometió aumentar los ataques con misiles sobre Kiev y anunció el bombardeo y destrucción de una planta de producción de misiles anti-buques, en las afueras de la capital ucraniana.
Moscú no se refiere en ningún momento al ataque como una represalia por el hundimiento del Moskva, su buque insignia, en el Mar Negro, supuestamente hundido por dos misiles de fabricación ucraniana. Es más, Rusia no habla del hundimiento ni admite que su barco fue atacado. Solo aludió a un incendio abordo que terminó con la nave en el fondo del mar.
Moscú alega que incrementará los ataque sobre Kiev en respuesta a las supuestas "incursiones militares" ucranianas en suelo ruso.
Sin embargo, un día después de sufrir una derrota altamente simbólica en el Mar Negro, Rusia fue directamente a golpear el origen de los dos misiles que habrían hundido el barco: una planta de fabricación militar en las afueras de Kiev.
La planta es un grupo de edificios en el complejo militar-industrial de la empresa Vizar, en las afueras de la capital, que produce misiles para derribar aviones y hundir barcos.
Reportes de periodistas de AFP en el lugar, dijeron que la planta fue parcialmente destruida.
Andrei Sizov (47), propietario de un taller de madera, contó a AFP que las explosiones se produjeron durante la noche.
"Alrededor de la 1:30, mi guardia de seguridad me llamó porque había un ataque aéreo", dijo.
"Hubo cinco impactos. Mi empleado estaba en la oficina y la explosión lo tiró al suelo".
También dijo que creía que Rusia se estaba vengando por el hundimiento del buque de guerra Moskva, que Ucrania afirma haber golpeado con misiles Neptune.
Un golpe humillante
La pérdida del Moskva es para Moscú un golpe humillante. Según el profesor Evan Mawdsley, un destacado historiador que se especializa en la historia rusa y de la Segunda Guerra Mundial, la última vez que un crucero ruso fue hundido, fue hace 81 años frente a la costa de Crimea durante la Segunda Guerra Mundial.
Agregó que si bien Rusia había perdido otros tipos de buques de guerra durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, el Chernova Ukraina fue el último crucero ruso que se hundió en 1941.
Mawdsley agregó que, aunque el Moskva tenía casi 40 años, era uno de los barcos más grandes de la Armada rusa y que no se han construido nuevos barcos de gran superficie desde la década de 1980.
Ataques sobre Kiev
El Ministerio de Defensa de Rusia prometió el viernes aumentar los ataques con misiles sobre Kiev.
La amenaza de intensificar los ataques contra la capital ucraniana se produjo luego de que funcionarios rusos acusaron a Ucrania de una operación aérea contra edificios residenciales en la región fronteriza de Bryansk que habría dejado siete heridos. Las autoridades de otra región fronteriza rusa denunciaron ataques similares el jueves.
La vida en Kiev ha ido recuperando gradualmente cierta normalidad luego de que Rusia fracasó en su intento de tomar la ciudad y retiró a sus tropas del norte del país para centrarse en una renovada ofensiva en el este. La reanudación de los ataques podría hacer que la población tenga que volver a refugiarse en estaciones de subte y convivir con el constante sonido de las sirenas antiaéreas.
Los funcionarios ucranianos no confirmaron los ataques a objetivos en Rusia, y los reportes de las autoridades rusas no pudieron verificarse de forma independiente. Ucrania sí reclamó el ataque sobre el Moskva.
Este crucero con misiles guiados bautizado con el nombre de la capital rusa, se hundió el jueves mientras era remolcado a puerto tras sufrir graves daños en circunstancias que siguen sin estar claras. El Kremlin reconoció un incendio a bordo pero ningún ataque mientras que funcionarios de Estados Unidos y otras naciones no pudieron confirmar las causas del fuego
El buque tenía capacidad para 16 misiles crucero de largo alcance, y su retiro del combate reduce enormemente la capacidad ofensiva de Rusia en el Mar Negro. El hundimiento es un fuerte revés para el prestigio de Moscú en una guerra que ya está considerada por algunos como un fracaso histórico.
En el inicio de su octava semana, la invasión rusa ha quedado estancada debido a la resistencia de los combatientes ucranianos, reforzados con armas y otras ayudas de naciones occidentales.
Durante los primeros días del conflicto, el Moskva habría sido el buque que pidió la rendición de los soldados ucranianos estacionados en la Isla de las Serpientes, en el Mar Negro. En una grabación que se viralizó, los soldados responden: "Buque ruso, váyase a la mierda’"
Si Ucrania llevó a cabo el ataque, el Moskva podría ser el mayor buque de guerra hundido en combate desde la Guerra de las Malvinas de 1982, cuando una embarcación similar, el ARA General Belgrano argentino, fue torpedeado por un submarino británico. Sus más de 300 soldados murieron.
En su discurso nocturno, el presidente Volodimir Zelenski dijo a los ucranianos el jueves que deben estar orgullosos de haber sobrevivido 50 días bajo ataque ruso cuando los invasores "nos daban un máximo de cinco”.
Entonces, hasta los líderes mundiales afines le instaron a abandonar el país, ante las dudas de si Ucrania podría sobrevivir, agregó. "Pero no sabían lo valientes que somos los ucranianos, cuánto valoramos nuestra libertad y la posibilidad de vivir como queremos”.
Al enumerar las formas en las que Ucrania se ha defendido de la agresión, Zelenski señaló a "los que demostraron que los buques de guerra rusos pueden navegar lejos, aunque sea hasta el fondo” del mar.
