Oportuno. Gabriel Mercado estaba justo debajo del travesaño cuando la pelota rebotó y el ex River sólo tuvo que empujarla. Argentina triunfó 1-0 ante 95.000 espectadores, dejando al Brasil de Tite sin invicto.

 

Con señales positivas de cara al futuro inmediato pero sin demasiado brillo, el seleccionado argentino le ganó ayer por 1-0 a su par de Brasil en Melbourne, Australia, en el debut de Jorge Sampaoli como entrenador.
El gol que Gabriel Mercado anotó a los 44 minutos del primer tiempo marcó la única diferencia entre un equipo argentino que mostró una versión ambiciosa en el capítulo inicial y otra un tanto más conservadora en el complemento, y un conjunto brasileño que, sin Neymar, se quedó sin un invicto de nueve juegos.

Ambos equipos salieron al campo de juego con la premisa de ejercer una presión alta e impedir la salida prolija de su rival. A los 5 minutos, Di María tuvo la oportunidad de abrir el marcador pero su zurdazo se estrelló en el palo derecho de Weverton. El equipo de Sampaoli no tuvo facilidades para asociarse ni para juntar la línea de conducción.

Brasil, más práctico para atacar, llegó por primera vez a los 17 con un derechazo de Renato Augusto que se fue por encima del arco, y tuvo la más clara cuatro minutos después, cuando Felipe Coutinho demoró una definición mano a mano tras una gran escapada de William por izquierda, y permitió el cruce oportuno de Nicolás Otamendi. Desde allí hasta el final del primer capítulo, Argentina dispuso mayormente de la pelota pero profundizó poco. Dybala, con apenas un puñado de asociaciones con Messi, tuvo su única chance a los 42 con un remate a colocar que se fue ancho, pero Argentina se encontró con el gol dos minutos después, cuando Mercado estuvo en el momento preciso y en el lugar indicado para empujar la pelota a la red, tras un cabezazo de Otamendi que dio en el palo izquierdo.

 

En el historial, Argentina y Brasil igualan con 37 triunfos. Empataron en 25 oportunidades.

Sampaoli decidió salir a jugar el complemento sin una referencia de área, con el ingreso de Joaquín Correa por Higuaín.

Argentina apostó definitivamente a esperar, sobre todo luego de pasar el mayor sofocón del encuentro, a los 16 minutos, cuando la fortuna jugó a su favor por duplicado e impidió la llegada de Brasil a un empate que hubiera puesto justicia en el resultado. Es que Gabriel Jesús picó al espacio entre los centrales, recibió un pase filtrado exquisito e hizo todo bien a excepción de la definición, porque su remate dio en el palo izquierdo con el arco a su merced.

En el rebote, el que hizo temblar el arco y la victoria argentina fue William. Argentina, que apenas contó con un débil remate de Correa como aproximación hasta el final del encuentro, se quedó finalmente con un triunfo cuyo valor descansa tanto en la magnitud del rival, que ya aseguró su pasaje a Rusia 2018, como en la importancia que puede tener desde lo anímico para los últimos cuatro partidos de una Eliminatoria adversa.

 

Claves

Argentina intentó desde el arranque del partido presionar bien arriba, para incomodar la salida de Brasil. En la selección de Tité también se intentó lo mismo, por lo que se dio un encuentro bastante trabado.

La apertura del marcador de Mercado sirvió para que la Argentina se tranquilizara y pegó en un momento clave, como es el último minuto del primer tiempo. Aunque en el complemento la intención cambió demasiado.Opaco

La actuación del complemento de la Argentina fue bastante deslucida.
Se metió demasiado en su campo para aguantar la ventaja y le costó demasiado generar riesgo en el arco contrario.