No es un fenómeno reciente el denominado caso de la "uberizacion" del trabajo, sino, que ya viene incubándose desde que la propia tecnología de la informatización comenzó a gestarse.

Este fenómeno denominado como "trabajador de plataforma informática”, está en la naturaleza misma de la informatización.

El "trabajador de plataforma informática”, se desvincula en gran proporción de lo que es un trabajador de fábrica o servicio donde toda su praxis laboral y sus derechos están alcanzados y subsumidos en los convenios colectivos de trabajo y la legislación laboral tuitiva en general.

El trabajador de plataforma informática no sólo alcanza al trabajador que como fuerza vivía de trabajo se desvincula del encuadramiento clásico en un lugar y bajo un paraguas del derecho laboral específico, sino, que también alcanza y explica el imperio de la progresiva instrumentación de la robotización franca del trabajo.

Este último caso de la robotización, es lisa y llanamente la generación de un sui generis "operario productor” sin ninguna inmediata fuerza viva de trabajo oblada por un sujeto psicofísico como totalidad orgánica. La versatilidad de la robotización es de extrema ductilidad, porque excluye trabajo por dos lados, estos es, mediante la externalizacion de faenas (un dron que llega a la puerta de la casa de un cliente que cerró una compra por celular, y como la casa es inteligente, entra y activa la apertura de la heladera y la ubica en el refrigerador), y también excluye o reduce trabajo puertas adentro de la propia empresa (hay industrias como la automotriz y las tecnológicas en general que ya están intensivamente robotizadas).

El avance científico-técnico es formidable, pero la andanada colateral de exclusión y reducción de trabajos a cargo de sujetos psicofísicos como unidad orgánica es sumamente preocupante.

Hay mucha literatura escrita sobre el tema, y hay mucha preocupación que se deja entrever, pero, el fenómeno sigue creciendo y no hay una solución que contenga a los que se quedan atrás, a los que se vuelcan al margen de un medio ambiente efectivo de labor con protección integral del trabajo y la familia.

El promedio de la tasa decreciente de la ganancia a nivel mundial representa una prioridad excluyente de la empresa, y como es su primacía esencial, busca contrarrestarla por el lado de estos fenómenos de la "uberización” y la robotización.

Este fenómeno estructural de la creciente baja de la tasa de ganancia a nivel mundial, es la principal hipótesis de atención de las estrategias de la empresa, porque primero se busca poner a salvo la ecuación entre activo y pasivo a favor de un superávit del balance global del giro económico y financiero.

Es su derecho de organización, su libertad y hasta su soberanía como empresa, pero, esas decisiones en tendencia y en forma acumulada por regiones y mundializada luego, están en la raíz de un mundo sin trabajadores llevando su fuerza viva de trabajo al mercado.

Ante este escenario más estructural que coyuntural de crisis del trabajo estable clásico, los gobiernos deben conciliar diagnósticos y formalizar soluciones con sentido social, porque es prioritario orientar a los empleados y trabajadores a capacitarse en las nuevas estrategias laborales. De la misma forma los gremios deben acompañar estos cambios igualmente que las empresas y el gobierno.

 

Por el Dr. Mario Luna y el prof. Fabián Núñez

Abogado y profesor, respectivamente. Jáchal.