Una pasarela enorme, no sólo por las dimensiones del lugar -que tiene 3 pisos para espectadores, lo que sirve para graficar la capacidad- sino por todo lo que significa estar allí, frente a miles y miles de personas. El pasado 1º de junio, el majestuoso Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner, espacio conocido popularmente como La Ballena Azul, fue el escenario de bienvenida a los artistas participantes de todos los rubros imaginables del país y del exterior y al público del MICA, el Mercado de Industrias Culturales Argentinas. Justamente la plataforma central y las escalinatas que se extienden a lo largo del salón fueron testigos de los discursos de rutina (en los que se coincidió en la necesidad de convertir estas iniciativas de apoyo al sector en políticas de Estado y no sólo de un gobierno), de un show musical de talentos argentinos y brasileños y también de un llamativo desfile de ponchos, ruanas y mantas.

En ese contexto, un modelo ataviado de una tela tejida al telar avanzó por el espacio, al ritmo de una música instrumental que fue marcando sus pasos. Mientras que en la pantalla de fondo y para sorpresa -especialmente de los locales- el nombre, el rostro, las manos trabajando y las palabras de la hacedora de la pieza. Ni más ni menos que Lidia Moyano, la artesana de la comunidad huarpe Guaquinchay, de El Encón, se ganó el aplauso de todos los presentes. Con ella, abrió el espectáculo que no sólo dejó muestras de las habilidades de mujeres y hombres a lo largo del país, sino que reforzó la idea de que estos productos puede ser bienes tan identitarios como preciados en el mundo.

Lidia no fue la única sanjuanina que engalanó esta pasarela con las obras de sus manos. La albardonera Clara Quiroga, otra artesana textil que con apenas diez años ya hilaba y tejía al lado de su madre, dijo presente con su pieza de lana de oveja tejida en telar criollo y bordada en felpa. En total hubo 26 piezas realizadas por 29 artesanas y artesanos de Chamical y Bella Vista (La Rioja), Maimará, Huacalera y Cieneguillas (Jujuy), Tafí del Valle y Monteros (Tucumán), Cachi y Molinos (Salta), Victoria (La Pampa), Atamisqui y Loreto (Santiago del Estero), Entre Ríos, Belén (Catamarca), Santa Fe, Capilla del Monte (Córdoba), Mercedes (Corrientes), Güer Aike (Santa Cruz), Fiske Menuco -General Roca- (Río Negro), San Andrés de Giles (provincia de Buenos Aires), Aldea Epulef (Chubut), Nahuel Mapi Abajo (Neuquén).
Al desfile lo llamaron "Manta" y fue una de las actividades de la apertura de 4 días de encuentros, charlas, clases magistrales, exposiciones, espectáculos en vivo y fundamentalmente rondas de negocios en las que hacedores de todas las provincias pudieron ofrecer sus productos artísticos y culturales frente a 400 compradores nacionales y 200 internacionales, provenientes de 24 países.
Mucho más que una caminata
"Elegimos que los ponchos abrieran estas jornadas porque representan las raíces, los artesanos y artesanas que son una base fundamental de la economía y de la cultura. El poncho es una prenda icónica americana que tiene ancestralidad y contemporaneidad al mismo tiempo, y por otro lado, al ser hecho en diferentes lugares también expresa la gran diversidad que hay en nuestro territorio. Con estas piezas pudimos hacer una fotografía de todo el país", aseguró Roxana Amarilla, coordinadora del MATRIA -Mercado de Artesanías Tradicionales e Innovadoras Argentinas-, una de las iniciativas, junto al MICA y al MARCA (Mercado de Cultura Cooperativa) de la Dirección Nacional de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura de la Nación.
En la ocasión pudieron verse productos realizados con fibra de llama, otros con lana de oveja, pero además con distintas técnicas, en diferentes tipos de telares y recursos textiles. Las mantas, ruanas y ponchos viajaron desde los diferentes puntos del país para la presentación -en el caso de San Juan, desde el Mercado Artesanal Tradicional "Luisa Escudero"- que fue coreografiada por Andrea Servera, mientras que Karin Idelson estuvo al frente de lo visual, Leo Martinelli se ocupó de la música y Florence Argüello del estilismo.
Aparte de las piezas protagonistas, los modelos lucieron prendas de diseñadores y marcas de renombre como Kostüme, Marcelo Senra, Prüne, Raimondi, Chicco Ruiz, Zapateras del Monte y Vicki Otero. Además colaboraron el Banco de la Provincia de Buenos Aires y distintas entidades de cada provincia.
Amarilla destacó que "la contundencia de este espacio está dada porque estos artesanos y artesanas que mostraron sus trabajos han recibido un incentivo, en algún momento en estos 4 años, desde el 2020 a la fecha. Estas becas que nacieron de la mano del Estado nacional en pandemia como ayuda frente a tantas dificultades que tuvo el sector artesanal para subsistir, siguieron para colaborar en las economías de las familias artesanas, para que la gente pueda reinvertir en su producción y así continuar con lo que saben hacer. Pero a su vez, estas becas, operan como un reconocimiento porque uno de los ítems que cuentan para recibirla, es la trayectoria de las y los hacedores, entre ellas, la de Lidia Moyano y Clara Quiroga".
Hasta ahora, el aporte total para esta beca, ha sido de 770 millones de pesos, con los que se beneficiaron 6320 familias artesanas de todos los rubros en todo el país. El 41% de quienes recibieron esta ayuda pertenecen a comunidades indígenas y pueblos originarios, el 61% son mujeres y disidencias mientras que el 93% está localizado fuera de las grandes capitales.
- Dos shows para recordar
Lo que siguió al desfile fue un espectáculo musical de vanguardia brindado por La Valenti -un trío integrado por la neuquina Valentina Soria más un guitarrista y un violinista que mezcla tango, folclore norteño, rock y hip hop-, Mariana Baraj -percusión y voz- y el brasileño Emicida que hizo bailar al ritmo de funk, soul, hip hop, entre otros, a todo el CCK.
El cierre de estas cuatro jornadas no tuvo nada que envidiar a la apertura, con el show de los artistas brasileños Lenine y Luedji Luna y los argentinos Zoe Gatusso y Acru.
Un mercado lleno de posibilidades

Este año se celebró la 7¦ edición del Mercado de Industrias Culturales Argentinas, con 4 días de actividades -del 1 al 4 de junio- que reunieron a más de 45 mil participantes, según los cálculos de los organizadores. Hasta el CCK, en Capital Federal, llegó una delegación de invitados de honor de Brasil -de 45 compradores y 45 artistas, además de funcionarios, entre otros, su flamante Ministra de Cultura, la cantante Margareth Meneses- y miles y miles de argentinos de distintos rincones del país. Hubo 400 compradores argentinos y más de 200 internacionales de 24 países, entre otros Alemania, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, China, Costa Rica, Estados Unidos, España, Francia, Italia, Japón, México, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Suiza, Reino Unido y Uruguay.
El MICA (Mercado de Industrias Culturales Argentinas) está considerado el más importante de la región por su fuerte impacto en la integración, internacionalización y exportación de bienes y servicios. Y por el volumen de la convocatoria a rondas de negocios (se hicieron alrededor de 15.000) hay propuestas de paneles de mercado, foros, talleres, clases magistrales, 350 alternativas de showcases o shows en vivo en 15 espacios distribuidos en la ciudad (como librerías, teatros, restaurantes, etc), ferias y más de 130 propuestas de programación destinadas a articular vínculos entre los protagonistas de todos los sectores de las industrias culturales argentinas: Artes Visuales, Audiovisual, Circo, Danza, Diseño, Editorial, Folclore, Gastronomía, Hip Hop, Infancias, Música, Música académica, Tango, Teatro y Videojuegos.

¿Cuál es la verdadera importancia del mercado de las industrias culturales? Lucrecia Cardoso, secretaria de Desarrollo Cultural de la Nación, lo explica claramente: "hacemos hincapié que el apoyo a la cultura debe tener la continuidad de una política pública que se sostenga, sin desfinanciarse ni discontinuarse para que crezca. Hace un tiempo que empezamos a trabajar con nuestros más de 100 agregados culturales en las embajadas para que salgan a buscar oportunidades para las industrias culturales tal como lo hacen con la matriz productiva tradicional, llámese soja o maíz. También trabajamos con más de 100 cámaras y asociaciones de los distintos sectores culturales.

Así fue como en cada reunión participan las autoridades de Cultura pero también las de Producción porque tenemos la visión de que cada producto cultural muestra nuestra idiosincrasia, nuestros colores y tonadas, pero a su vez genera valor agregado, es decir trabajo y tiene un enorme potencial para producir divisas. Solo por citar un ejemplo la Economía del Conocimiento -dentro de la que hay muchas industrias culturales- es el 4¦ complejo exportador en Argentina y la proyección en 4 años es que sea el tercer sector que ingrese divisas al país. Trabajamos para lograrlo".

Contactos con vistas a buenos contratos

Distintos artistas sanjuaninos fueron a mostrar sus "productos". Mientras que otros, fueron a ver las ofertas y a agendar contactos para futuras presentaciones.
En el primer caso, se puede nombrar a la bailarina, actriz y comunicadora Flavia Moncunill que llevó al MICA la obra "Flores en la Cartera". El espectáculo del elenco Amalgama había estrenado en el 2000 -ganó la Teatrina- y 20 años más tarde, volvió a reponerse con algunos cambios y retoques. De hecho, Flavia pasó a ocupar el lugar de intérprete -junto a Ana Sánchez- de Sofía Spollansky, que ahora hace la dirección. "Tuve 15 rondas de negocio, en el área Teatro y en Danza, con compradores de Brasil y Chile, aparte de un festival de Bahía Blanca y otro de Córdoba que recibieron muy bien la propuesta porque se trata de una obra de danza teatro, que tiene un lenguaje marcado en teatro físico y danza moderna, pero además porque está hecha por mujeres adultas en la plenitud de su madurez, entonces podemos proponer escénicamente otras cosas y hacer visibles nuestros cuerpos que se mueven, bailan, actúan. Eso les ha resultado interesante", hizo el balance sobre la propuesta que habla de femineidad, maternidad, amor y desamor, miedo, ilusión, deseo y dudas, decisiones y mandatos sociales.
El multifacético y talentoso, Guillermo Goku Illanes, músico, compositor, productor y gestor Goku Illanes cautivó a compradores del país pero también de Paraguay, Brasil, Uruguay, Polonia, Francia y Japón con los proyectos en los que participa: la "Trivu Foltrónica" -un trío que fusiona música electrónica y folclore andino, la "Caravana Legüera" -centrado en la enseñanza del folclore en bombo legüero- y también la orquesta de salsa "Sonenfá". "Quedé muy contento con lo que recibía de parte de los interesados, con quienes vamos a seguir alimentando redes de contacto", evaluó.
Esta vez, también se incluyó a la gastronomía como producto cultural que genera, por supuesto, buenas divisas e identidad. Este sector fue bien representado por Edgardo Wiszinovski con las salsas y aromáticas de su marca "De la Presilla", quien confesó que aceptó el convite interesado por las rondas de negocio y verdaderamente quedó sorprendido de los resultados. Puedo contactarse con interesados de Uruguay, Paraguay, Estados Unidos, Colombia y un vendedor que llega a Alemania, Bélica y Holanda. Aparte tuvo otras rondas con distribuidores argentinos lo que lo alienta para llegar a más mercados de los que ya han conquistado, aparte de organizadores de ferias y festivales. Lo que más le pidieron, entre las muchísimas delicatessen que prepara, fueron las pastas con pistachos y las mermeladas de cebolla picante y peperonchino.
A Julieta Ladstatter, el encuentro le resultó más que positivo: tuvo rondas de negocios con expertos de México, Uruguay, Perú, Costa Rica y Estados Unidos que la ayudaron a con sus opiniones a repensar, redefinir y apuntalar mejor algunos aspectos del prototipo del videojuego que está ideando como complemento de los lápices plantables -son de papel reciclado y contienen semillas-, consiguió en diferentes provincias 5 de los 8 docentes que necesitan para la diplomatura en producción de videojuegos que están armando entre Crevis -la comunidad de desarrolladores sanjuaninos- y la Facultad de Arquitectura y logró reunirse con muchísimos referentes de la comunidad de distintos puntos del país que hasta ahora solo tenían contacto virtual, cada dos semanas.
Del otro lado del mostrador, como compradores, estuvo Facundo Ponce, de Mamadera Bar. Esta fue la tercera vez que va al encuentro y volvió entusiasmado por los nuevos talentos, especialmente de Hip Hop, que encontró. "Fueron días de trabajo con productores, artistas, managers. Lo positivo fue que las venues -NDR: espacios para hacer música- de San Luis, Mendoza, La Rioja, Córdoba, Rosario, Tucumán, Salta, Comodoro Rivadavia para hacer contrataciones y generar un corredor de artistas que vayan a los distintos puntos. De hecho ya estamos armando una próxima fecha para el bar", detalló.
También Andrea Herrera, en representación del Teatro del Bicentenario, se interesó por propuestas enmarcadas en Infancias, Accesibilidad, Innovación y Circo, algunas de Neuquén y Rosario, otras de Chile y Brasil que, quien dice, próximamente puedan coordinar agendas para que suban a este escenario de renombre que tiene la provincia.
Otra compradora fue la bailarina y gestora cultural, Giselle Slavutzky. Ella fue interesada por el Crudo Festival, un encuentro de danza independiente gestado colectivamente en el 2020. "Tuve muchas reuniones de vinculación, teniendo en cuenta que no sólo estamos interesadas en obras, sino también en plataformas y festivales con los cuáles poder pensar circuitos en colaboración. Inclusive en grupos que puedan participar en instancias de formación e investigación. Hubo propuestas muy interesantes en relación con danza y discapacidad, por ejemplo. También en formatos instalativos o proyectos que sitúan a la danza en relación con temáticas medioambientales. Como ya estamos trabajando en la edición 2024, es casi un hecho que convocaremos como invitada a una obra de otros territorios, alguna de los 25 proyectos que entrevisté en tan solo 2 días. Lo mejor de todo fue corroborar que el festival ya está en la agenda de encuentros nacionales y de los hacedores de otras provincias. Todos quieren venir", aseguró.
Probablemente Emanuel Díaz Ruíz, director del Museo de Bellas Artes Franklin Rawson fue uno de los más convocados. Tuvo 40 interesados en que vea sus portfolios para llegar con sus obras a este espacio del arte tan bien rankeado en el país. "Estas rondas de negocios habilitan a que nuestro espacio tenga contacto de una red federal de artistas de todo el país e incluso del exterior que valoran nuestra programación activa", manifestó. De estos contacto se pueden generar proyectos de residencias, becas, ejecución de muestras o acciones formativas, inclusive de corte editorial.
Por Paulina Rotman
Fotos: Prensa Mica/Matria- Prensa Ministerio de Cultura de la Nación
Colaboración: Roxana Amarilla, Cecilia Bortolozzi, Irina Jorolinsky, Roly Baró.
