Un chico de 12 años volvía a su casa de la Escuela de Educación Especial Carolina Tobar García cuando, en el colectivo de la línea 27, otro alumno de 15 años de la misma institución le propinó un golpe de puño que le provocó una triple fractura de tabique, según la historia que contó Érica Olivares (33), mamá del niño agredido.
El hecho ocurrió el 4 de septiembre y luego de la golpiza, el chico fue sometido a una operación para reubicar las partes de la nariz el 13 de septiembre. Este viernes, según Olivares, mantuvo una conversación con la directora Patricia Heredia sobre lo que sucedió entre los menores.
"La directora justificó la agresión del alumno. Me dijo que el chico le había contado que se había cansado y por eso le pegó a mi hijo", destacó Olivares.

Del mismo modo, cuando intentó llevarle una solución para que ambos puedan convivir en el establecimiento, la máxima autoridad de la escuela le comentó que "todo el mundo quiere que se vaya y que tenía que sacar la manzana podrida del cajón".
La madre del niño, quien tiene retraso madurativo y TDA, indicó que no había sido alertada sobre algún problema que haya tenido su hijo con otra persona y que hasta la maestra asegura que no sabía sobre una "bronca" entre ellos.
Intentó hablar con el chofer de la empresa pero le explicó que el colectivo estaba lleno y no pudo ver el enfrentamiento.
Ahora, la preocupación de Érica es que su hijo sea sacado del establecimiento y que no encuentre otra escuela para él. "Están oyendo solamente una versión de la historia y no se hacen cargo de lo que pasó", manifestó entre lágrimas.
Olivares no quiere que su hijo deje de asistir a la escuela ni que sea expulsado de esa manera.
