Wall Street sufre un lunes negro. El nuevo shock petrolero por el derrumbe del precio del crudo ante la fractura en la OPEP provocada por Arabia Saudita y Rusia generó un derrape histórico de los mercados en Asia, Europa y en la apertura de la bolsa Nueva York, que se vio forzada a suspender las operaciones momentáneamente por el desplome de las acciones. La Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, anunció una inyección de liquidez de emergencia, una movida clásica de tiempos de crisis financieras.

Los dos principales índices bursátiles de Wall Street cayeron más del 7% en la apertura de la rueda de negocios y forzaron al NYSE a suspender las operaciones momentáneamente. Tras retomar las transacciones, el Dow Jones perdía un 6,75%, y el S&P 500 un 6,26 por ciento. En Londres, el FTSE caía un 6,5%, y se encaminaba a su peor día desde la crisis global de 2008. El Stokk 600, un índice de referencia de Europa, caía un 7,3 por ciento.

El histórico derrape de los mercados se debió a la fuerte caída que registró el precio del petróleo cuando Arabia Saudita y Rusia decidieran ampliar la producción y desataran una guerra de precios para ganar participación en los mercados luego de que fracasaran sus negociaciones en la Organización de los Países Productores de Petróleo (OPEP) para recortar las ventas de crudo para sostener los precios globales.

Arabia Saudita quería recortar la producción para sostener el precio ante una baja en la demanda generada por la epidemia del coronavirus, que deprimió el crecimiento de la economía global y elevó los temores a una eventual recesión global.

La Fed anunció que inyectaría hasta US$ 150.000 millones a los bancos para garantizar la liquidez de los mercados en medio del pánico de los inversores.