El Fondo del Conurbano, creado en 1992 y abastecido con el 10 por ciento de la recaudación del Impuesto a las Ganancias, tiene establecido desde 1996 un tope de 650 millones de pesos para la provincia de Buenos Aires, y el excedente se reparte entre las restantes provincias. Ese límite es lo que el gobierno bonaerense pretende eliminar y por eso recurrió a la Corte Suprema de Justicia.
Con apenas el 1,50 por ciento del total, la provincia de Buenos Aires fue en 2016 la que menos recursos recibió en todo el país del Fondo del Conurbano, paradójicamente creado en 1992 para su uso exclusivo. Desde que en 1996 se le fijó un tope de 650 millones de pesos anuales, la participación de los bonaerenses en el reparto del Fondo fue decreciendo, hasta que el año pasado, por primera vez, pasó a ser la provincia menos favorecida, incluso con menos recursos que los destinados a Tierra del Fuego. De acuerdo con la Comisión Federal de Impuestos (CFI), las provincias que más recursos recibieron al año pasado fueron Santa Fe, con 4.809.154.964 pesos, y Córdoba, con 4.778.039.548 pesos, más de siete veces que la suma asignada a los bonaerenses.
