En los últimos meses, Fernanda Atienza imaginariamente conjugó su experiencia como mamá de Oli, su enorme gusto por la lectura y a su vez el placer por incentivar a su pequeña para que disfrute de los libros y su vocación de psicóloga. ¿Y qué obtuvo? Un nuevo emprendimiento con el que se permite compartir todos sus conocimientos e inquietudes con los demás. Se trata ni más ni menos que de Faro de Papel, la primera librería nube de la provincia -esto significa que está en el ciberespacio, es decir que no tiene un local al público- especializada para niños de 0 a 12 años. En ese espacio es desde donde puede recomendar material según las necesidades de cada edad, de las conductas emergentes de cada chico y de las temáticas planteadas por cada familia.
Entre los libros de tapas blandas y tapas duras, con ilustraciones preciosas y llenos de colores, con letras en imprenta mayúscula, hay opciones para todos los gustos y objetivos. Entre el stock que Fernanda ofrece hay libros que fomentan el arte o hablan de artistas y de personajes que han dejado huellas en la humanidad, otros que plantean sentimientos como el miedo o el valor de la amistad. Otros proponen trabajar temas de ecología, ciencias, experiencias como campamentos. Algunos permiten afrontar la muerte, el crecimiento, la aceptación del otro, la empatía, la autoestima, y situaciones cotidianas como la llegada de un hermanito o la mudanza a una nueva casa. Hay publicaciones que no se terminan en la simple lectura sino que invitan a pintar, a hacer música o actividades, inclusive a jugar con el mismo libro. La oferta incluye a muchísimos autores -hasta ahora no hay ninguno que juegue de local- es de editoriales nacionales e internacionales de la talla de Océano travesía, Auzou, Limonero, Pequeño Editor, V&R, Fondo de Cultura Económica, Del Naranjo, Combel, Quipu, La brujita de Papel y entre otras.
"En estos momentos en los que estamos tan atravesados por las tecnologías y las pantallas de manera continua, el encontrar placer en la lectura y más aún en papel, no es sencillo. Desde ese lugar pretendo estimular activamente el contacto con los libros y que cada familia se involucre como cómplice para dar el puntapié inicial a esta aventura de motivar este acercamiento temprano, como un juego, como un hábito, como un espacio placentero para compartir", define sus intenciones.
Hay una consulta recurrente que recibe Fernanda y es acerca del momento ideal para introducir un libro como parte de la cotidianeidad de los niños. "Cuanto más temprano el libro esté presente como un objeto familiar en la vida del niño, es mejor. Para los pequeños generalmente los libros son presencia física a modo de un juguete para morderlo, para ir pasando páginas, para acompañar en el baño. Todas estas son interacciones que son parte de los primeros contactos con la literatura. Luego vendrán libros en los que se puedan reconocer objetos familiares para el niño, identificarse con las ilustraciones, nombrar personas y objetos, luego ir dándole sentido a la trama. Estoy convencida de que los libros nos permiten viajar, sentir, llorar, reír, convertirnos a veces en quien quisiéramos ser, recordar, extrañar, anhelar y disfrutar. Fomentar la lectura desde temprana edad estimula la imaginación, la comprensión, la comunicación y también este amor por los libros", explica la psicóloga y librera.
Ella promueve que la lectura no sea ligada excluyentemente al aprendizaje y al ámbito escolar o académico. Sino entenderla como un acto placentero.
"No hace falta leer un libro completo, se pueden saltear páginas, quedarse en alguna, imaginar o cambiar el final o ir conversando sobre lo que va surgiendo, aunque en el texto no lo diga. El libro es una oportunidad para disfrutar de un momento de encuentro entre papás e hijos, hermanos o abuelos juntos y aprovecharlo para el diálogo. Compartir estos momentos refuerza los vínculos y enseña que no siempre el acto de leer es solitario sino una forma de acercar los afectos, de afianzar el vínculo emocional con otro y hacer de la lectura en papel un hábito placentero", cuenta quien asesora personalmente a quien lo pida sobre los textos más adecuados y más oportunos para cada edad.
Más allá de la posibilidad de poder recibir ayuda especializado, este emprendimiento tiene otras ventajas. Es que la librería virtual tiene la metodología de venta común y corriente. Esto es al ingresar a www.farodepapel.com.ar se despliegan todas las opciones posibles, según edades y temáticas. Pero no es todo. Tiene otras ventanas para llegar a los lectores ya que Fernanda propone suscripciones del estilo membresía para recibir dos libros y una sorpresita por mes que llega a modo de regalo al domicilio. Hay dos tipos de suscripciones disponibles: la llamada Clásica y otra Premium, que se diferencian por el monto del pago (que es fijo por mes) y por la calidad del material que se recibe (en la primera es un libro de tapas blandas y otro de tapas duras mientras que en la segunda opción, los dos libros son de tapas duras). En ambos casos, la elección de los libros es de Fernanda. Porque la idea es sorprenderlos.
"Estas suscripciones están propuestas para ir armando la biblioteca en casa. Por eso yo, al momento de concretarlo, envío un formulario donde tienen que completarlo con los intereses y características de personalidad de los chicos, para facilitar la selección. A las suscripciones pueden acceder los papás, pero también tíos, abuelos, madrinas, e inclusive docentes o profesionales interesadas en acercar libros todos los meses a los chicos de la familia o de sus círculos cercanos. La idea es generar una experiencia satisfactoria y amorosa", asegura la profesional que considera al libro un aliado en el crecimiento.
Para saber más
Para contactarse con la librería nube se puede ingresar a la página web que figura en la nota o en redes (en Instagram @faro.de.papel). En ambos casos se puede acceder al catálogo de libros y fotos y reseñas de las novedades. El celular 2645823992 está disponible para consultas y pedidos.
Por Paulina Rotman
Foto: colaboración Daniela Rodríguez
