Inspección. Miembros de los servicios de rescate inspeccionan restos del fuselaje del Boeing 737 Max 8 el 13 de marzo pasado.

 

Las primeras investigaciones sobre el accidente del avión de Ethiopian Airlines, que causó en marzo 157 muertos, muestran que la tripulación del Boeing 737 Max 8 siguió todos los procedimientos de seguridad, pero no pudo desactivar el software de control automatizado que hizo descender a la aeronave.

Los hallazgos revelados ayer por la ministra etíope de Transporte, Dagmawit Moges, apuntan a que el piloto intentó desactivar en varias ocasiones el control automatizado del vuelo, que impulsó al avión a caer ‘en picada‘ pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Adís Abeba (capital de Etiopía) el 10 de marzo. En el incidente fallecieron todos sus ocupantes.

En este sentido, sugirió que Boeing revise el sistema de control de vuelo y que las autoridades aeronáuticas confirmen que el problema ha sido solucionado antes de permitir que el modelo vuelva a volar.

El avión más vendido de Boeing ha estado en tierra en todo el mundo desde el desastre del 10 de marzo, que ocurrió cinco meses después de un accidente de un 737 Max de Lion Air en Indonesia, en que murieron 189 personas. El 11 de marzo, Aerolíneas Argentinas informó que suspendió temporalmente las operaciones comerciales de sus cinco aviones Boeing 737 Max.

‘El despegue fue normal. El piloto hizo varios intentos de retomar el control, pero la activación de vuelo en picada se produjo de forma reiterada‘, explicó la funcionaria de Etiopía (África) en rueda de prensa, al presentar los lineamientos del primer informe oficial sobre la tragedia.

El máximo ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg, señaló que ‘es aparente‘ que el sistema de control conocido como MCAS se activó en respuesta a una información ‘errónea‘ y ‘no intencionada’ del ángulo de ataque.

El Maneuvering Characteristics Augmentation System (MCAS) es un software exclusivo de Boeing que permite que la nariz de las aeronaves se mantenga en posición correcta en caso de que el Ángulo de Ataque (AoA) -el del despegue- de un 737 Max exceda la limitación durante la fase manual de vuelo y ponga en riesgo a la aeronave de sufrir una pérdida de sustentación.

El sistema se activa automáticamente cuando percibe que el AoA excede el ángulo de ataque a baja altitud. Puede activar el estabilizador para que realice un descenso a una tasa de 2,5 grados en 10 segundos.

Al instalar un nuevo motor, Boeing encontró que la nariz del 737 Max tiene una tendencia a inclinarse hacia arriba. En este marco, desarrolló el MCAS para compensar este detalle.

El MCAS no puede ser desactivado de manera manual por los pilotos. Tras el accidente de Lion Air, Boeing publicó dos nuevas directivas a sus operadores en las que enfatizó la existencia de varios procedimientos en caso de que se presentara una situación errónea con el sistema.
 

Un análisis y una defensa a los pilotos

Según el informe preliminar de ayer sobre el accidente, el capitán Yared Getachew gritó ‘sube‘ tres veces antes de que el avión Boeing se estrellara minutos después del despegue en Adís Abeba.

También ha generado un análisis incómodo sobre el nuevo software y el rigor regulatorio. Si bien la Oficina de Investigación y Prevención de Accidentes de la Autoridad de Aviación Civil de Etiopía tenía como propósito investigar en lugar de culpar, implícitamente apuntó a Boeing al defender a los pilotos, recomendando que la compañía arregle sus sistemas de control y que los reguladores estén seguros antes de permitir que vuelva a volar el Boeing 737 Max.

Boeing emitió ayer un comunicado en el que afirma que examinarán ‘con detalle el informe preliminar‘ y tomarán ‘todas las medidas adicionales necesarias para aumentar la seguridad de nuestros aviones‘. El presidente y consejero delegado de la división de aviones comerciales del constructor estadounidense, Kevin McAllister, explicó que tiene previsto realizar ‘una actualización del software del MACS (sistema de aumento de las características de maniobras), además de ampliar el programa de educación complementaria para el 737 Max‘.