En la entrada. Gabriela Tello, quien quedó parapléjica, contó que su hijo fue baleado en la entrada de su casa. La familia pide protección.

La Policía cree que hay algo personal contra esta gente. Por su parte, la familia en cuestión jura que son víctimas de la disputa entre bandas de dos barrios. De lo que no existen dudas es que el matrimonio y sus cinco hijos viven bajo una amenaza constante y al filo de la muerte, dentro y fuera de su casa en Chimbas. En menos de 4 meses ya sufrieron tres intentos de asesinatos. En abril último balearon a la jefa del hogar y la dejaron parapléjica. El mes pasado acuchillaron a su hijo de 17 años en la Plaza 25 de Mayo, en Capital. Ahora volvieron a atacar a ese adolescente y le pegaron un tiro en la cabeza.

Tanto es el temor que la familia Aguilar Tello quiere mudarse del Bº Tránsito de Oro e inició gestiones para cambiar su casa por otra en un lugar lejos de allí. ‘Queremos vivir tranquilos. No quiero que maten a uno de mis hijos’, afirmó Marcos Aguilar, que es albañil. Gabriela Tello, su esposa, señaló: ‘no estamos seguros. Esperamos que la Justicia haga algo, así no podemos estar’. 

Ella lo padeció en carne propia el 23 de abril pasado. Aquel día estaba ayudando a hacer los deberes a su hija cuando recibió un balazo que ingresó por la ventana y le impactó en la espalda. El disparo fue efectuado por miembros de una supuesta banda del Bº Siete Conjuntos que quería escarmentar a los vecinos del Bº Tránsito de Oro, con los que mantienen una disputa, dijeron. El proyectil quedó alojado en la médula de la mujer y fue tan grave la lesión que la dejó paralítica. Actualmente se mueve en silla de ruedas.

 

‘Nos queremos ir. Sólo queremos seguridad. ¿Qué van a esperar, que maten a mi hijo?

Gabriela Tello – Damnificada y madre del herida

 

En ese entonces su hijo adolescente reconoció a los agresores, tres de los cuales fueron detenidos días después. Ese testimonio trajo más problema para la familia. ‘Hablan de un ajuste de cuentas por droga. Busquen, averigüen si nosotros o mis hijos tenemos antecedentes. Somos gente de trabajo. El problema viene porque mi hijo identificó a los que me balearon y ahora se la agarraron con él’’, afirmó Gabriela.

Eso explica el porqué atacaron al adolescente de 17 años, el 7 de julio último. El chico estaba en la Plaza 25 de Mayo y fue ‘reconocido por un joven de esa banda’, explicó la mujer. El sujeto le robó el celular al menor y le dio un cuchillazo a la altura del pulmón. Por milímetros no lo mató. Hasta la fecha, el agresor está prófugo pero es buscado por la Policía.
Ese fue un anticipo de lo que sucedió este lunes a las 21, en la entrada de la casa de los Aguilar.

El mismo chico que ya había sido acuchillado salió a comprar y en la puerta se le apareció un desconocido que le disparó a sangre fría. ‘No le vio la cara. Mi hijo dice que escuchó el disparo y trató de cubrirse. Después entró corriendo a la casa’, contó la mujer. El tiro le pegó en la cabeza, pero milagrosamente quedó alojado entre el cráneo y el cuero cabelludo.

 

Sin detenidos por el ataque

Hasta anoche, no había detenidos por el ataque contra el adolescente. Los policías de la Seccional 17ma buscaban testigos para poder identificar al sujeto que disparó. Ayer, iban a operar al menor para extraerle el proyectil. Los investigadores quieren secuestrar el plomo para conocer el calibre y tipo de arma utilizada en el ataque del lunes último.