"Hoy estamos acá, en la Escuela de Enología, 160 años después y exceptuando la enóloga Fany López, a cargo de la dirección durante tres meses al fallecer el entonces director enólogo Rolando Ovalles; allá por el año 1992, me toca ser la primera enóloga mujer en asumir el cargo formalmente por régimen de reemplazo" comenzó destacando la enóloga Rosana del Valle Zuccotti.
"Egresé en 1989 y en el año 1990 en la entonces Escuela de Fruticultura y Enología de la Nación como instructora de Granja y con alumnos más grandes que yo por el programa educativo de aquellos años en primero del ciclo Enología o cuarto año de ahora. Entonces el título era cuasi universitario", destacó la profesional y agregó: "tenía 19 años y mis alumnos 22 a 24. Ahora ya pasaron por estos cursos los hijos de mis primeros estudiantes aquí".
Consultada por que significa para ella ser la primera mujer directora en 160 años de la histórica institución destacó: "No es un sueño. No soñé con serlo. Esto se fue dando solo. Creo que por el desempeño profesional, el esfuerzo y la capacidad al resolver situaciones planteadas. Lo mismo me sucedió cuando me desenvolví 4 años como miembro de la Junta de Clasificación Docente representando al gremio AMET, electa por mis colegas".
Es bueno para este periodista comentar que la enóloga Rosana Zuccotti cumple mucho más de las 32 horas establecidas para desempeñar su rol docente y directivo: "a mí me gusta llegar antes del izamiento de bandera. Me quedo dos días de corrido para acompañar el horario de cambio de turno y contra turno junto a la señora regente Carolina Goubat y las coordinadoras de prácticas por la tarde, enólogas María Elena Zeballos y Verónica Echegaray entre otros docentes hasta las 19:30 horas hasta que se retira el último alumno".
SER MAMÁ
"Gracias a Dios no he debido renunciar al rol de mamá y mis hijos ya son profesionales. Dos jóvenes, la diseñadora gráfica Nadia y el enfermero Pablo Caparrós. Mi esposo es el enólogo Edgard Raúl Caparrós y un emprendedor nato dedicado a la carpintería en madera con quienes vivo en Villa Krause en el límite con Pocito", afirmó Zuccotti.
Y opinó: "tal vez los cargos directivos no son compatibles con la calidad educativa al ejercer en el aula. En nuestro caso las horas de trabajo dedicadas al rol de dirección nos resta tiempo para educar. Pero la realidad salarial nos condiciona a no poder renunciar a las horas cátedras y esto es muy exigente".
"La calidad educativa no se refiere solo al desarrollo de capacidades y habilidades técnicas. Es diametralmente coincidente con la formación de buenas personas y buenos y honrados ciudadanos", afirmó agregando luego: "Más allá de los conocimientos adquiridos acá, que son muchos, en el desempeño profesional en la industria alimentaria, el gran desafío es formar personas íntegras con una avidez de actualización constante".
Durante las dos últimas décadas la Escuela de Enología se ha caracterizado por formar nuevos emprendedores y "esto se debe en mi opinión, a que desde este establecimiento toman cariño por lo que hacen. Se enamoran de su profesión por estar acá desde las 7:40 y hasta las 19 horas aprendiendo a dedicarse y amar lo que hacen".
Para la directora, "aprender es lo de menos hoy. Uno tiene las herramientas para hacerlo. Y actualizarse permanentemente no es difícil. Está todo dado para dejar conocimientos teóricos y prácticos de lado rápidamente y aprender los nuevos".
En cambio como persona, "lo más importante es aprender el respeto hacia los demás es lo que nos suma respeto y autoridad moral y la educación en el trato son fundamentales. Y que todos tenemos derechos pero detrás de cada uno de ellos tenemos una obligación, eso no te lo enseñan los libros".
"Nunca soñé ser directora. Pero si ser docente. Yo quería ser maestra jardinera hasta que un día pasé por la puerta de este establecimiento y me atrajo. Ya trabajando en la Escuela estudié el profesorado en tecnología porque siempre me gustó esa parte. Ahora soy profesora de tecnología", afirmó la enóloga Zuccotti destacando finalmente: "Estoy es un orgullo ver a quienes fueron mis alumnos desarrollar sus actividades en el ámbito educativo y profesional. Lo que uno se propone es lo que es y los sueños se alcanzan cuando uno los sigue hasta el final".
