En el país de los rebusques, donde la plata alcanza poco y nada, no faltan los emprendedores y las ganas de hacer y sumar unos pesos a la siempre frágil economía familiar.
Desde muy temprano, Noelia Elizondo y Silvana Orellano se apostaron cerca de la Escuela Augusto Belin Sarmiento, ubicada en Villa Krause, en Rawson, para vender lo que ayer hicieron en casa, pastelitos dulces.
En un gran recipiente plástico metieron unos 250 pastelitos para vender a 600 pesos la docena. "Nos está yendo muy bien, dejamos a mi mamá haciendo más en casa por las dudas que necesitamos,creemos que si porque en un ratito hemos vendido un montón", expresó una de las chicas.
