Señor director:
La plaza de Desamparados suele estar llena de vida. Mucha gente transita por sus veredas interiores, tiene una feria artesanal cada domingo, aparatos para hacer ejercicios y muchos jóvenes y familia suelen tomarse momentos para compartir unos mates y charla. Sin embargo, la mayoría de los bancos está rota. El monumento a Del Carril sigue sucio por los graffittis en su base y hay árboles gigantescos que necesitan ser podados antes de que se caigan, además de varios nidos de catas que suele ensuciar todo alrededor. Es de esperar, que más allá de los resultados electorales, este paseo público, que es un ícono de la Capital, luzca bello, como todos los capitalinos anhelamos.
Lucrecia Zapelli
DNI 8.792.582
