Los sismos que habitualmente se registran en la provincia no sólo provocan inquietud en la población, que a pesar de contar con una cultura sísmica desarrollada no deja de alarmarse cuando el movimiento es considerable, sino que ponen a prueba, en forma permanente, las construcciones y estructuras susceptibles de sufrir algún daño a consecuencia de estos bruscos movimientos.
Las normas de construcción sismorresistentes aplicadas después del terremoto de 1944 y mejoradas tras el sismo de 1977 han demostrado hasta ahora un grado de confiabilidad aceptable con muy pocos daños materiales declarados y, lo que es de gran importancia, que no se registren pérdidas humanas, uno de los principales objetivos de este tipo de construcciones.
Es importante reconocer lo mucho que se ha avanzado en San Juan con los sistemas de edificación que han permitido, cada vez que hay un temblor fuerte, que las construcciones prácticamente no sufran ningún deterioro. La excepción la tuvimos durante el terremoto del 18 de enero de este año en que algunos edificios públicos como escuelas o el Salón Auditorio de la provincia acusaron algunos daños, lo mismo que algunas casas de familia que tuvieron agrietamiento de revoques de paredes, sin que ello implique mayores peligros.
Respecto del avance de la construcción se ha llegado a la conclusión de que en forma permanente hay adelantos tanto en técnicas y procedimientos como en materiales que se emplean. La restauración del Santuario Arquidiocesano de la ciudad de San José de Jáchal es una muestra cabal y una proeza de la ingeniería en busca de otorgar a esta antigua construcción la seguridad necesaria mediante la utilización, en algunos sectores del edificio, de mallas de fibra de carbono, una tecnología de punta poco usada hasta ahora, pero muy efectiva.
La construcción de los grandes diques a lo largo del Río San Juan, también es una muestra de la capacidad del hombre de desafiar las fuerzas de la naturaleza y avanzar en un ámbito que muchas veces se tienen que tomar precauciones para evitar posteriores catástrofes.
Los sanjuaninos tendremos que seguir desarrollando la tecnología necesaria para hacer frente a las características sísmicas de esta provincia y de la región, sabiendo que en la medida que se cumpla con las normas establecidas y se avance en nuevos descubrimientos, como los que hace unos meses presentó la Universidad Nacional de San Juan vinculados al comportamiento sísmico de determinadas estructuras como los puentes, se logrará la seguridad necesaria ante las contingencias sísmicas que se puedan presentar en el futuro.
