Los mercados de Argentina reiniciaron la actividad semanal con la atención centrada en el diálogo del ministro de Economía Sergio Massa con la alta esfera del Fondo Monetario Internacional (FMI), más la renovada liquidación agroexportadora que sirve para reforzar las reservas del banco central (BCRA). El titular del Palacio de Hacienda comenzó su segunda semana de visita a Estados Unidos, luego de la relajación que supuso el saldo favorable de unos 1.050 millones de dólares hacia las arcas de la autoridad monetaria. En medio de una latente aversión al riesgo por los desafíos domésticos y los temores a una recesión global, el Gobierno difundirá mañana miércoles la inflación de agosto, luego que un reciente relevamiento proyectara un 95% para todo el año. En ese sentido, economistas y analistas opinan sobre la situación del país, que se debate por reducir el déficit fiscal, frenar la escalada de precios, apuntalar las reservas netas y forjar por una compleja coyuntura política.

 

  • Vender y liquidar. "Lo que le decimos al sector agropecuario es: si necesitan plata para su operación tienen que vender su producción y liquidar. No contar con créditos a tasa subsidiada del sistema financiero", afirmó Agustín D’Attellis, director del BCRA en declaraciones periodísticas.
  • Dólar soja. "La implementación del nuevo "dólar soja" formalizó el abandono del régimen cambiario actual tal como lo conocemos hasta ahora. El éxito que tuvo en su debut vuelve muy difícil de imaginar cómo hará el Gobierno para no renovarla tras su vencimiento (luego de septiembre), o cómo evitar tener que generalizarla a otros sectores (…) pero requiere de ajustes importantes en un plazo relativamente breve, porque tiene limitaciones importantes", sostuvo la consultora Consultatio.
  • Alivio. "La nueva política de liquidación de granos y el mayor financiamiento externo de organismos multilaterales brindó un alivio transitorio en el mercado", señaló Portfolio Personal Inversiones. "El Gobierno compró tiempo para fortalecer las reservas y disminuir las expectativas devaluatorias en el corto plazo. Sin embargo, recordemos que el lado "B" del "dólar soja", es una pérdida patrimonial en el balance del BCRA insostenible".
  • Corto plazo. "Este "dólar soja" representa alivio a muy corto plazo ya que representa una recuperación de reservas forzadas. Se necesitan ajustes (cambiarios y monetarios) de fondo ya que el Gobierno no quiere devaluar abruptamente, pero un alza de tasas debería estar al caer por una inflación que ya se perfila a casi un 100% (para el 2022)", acotó el analista Marcelo Rojas.
  • Clave. Se viene de "una semana clave para el mercado local que se puede considerar como un termómetro de confianza tras las continuas novedades del Ministro de Economía en Estados Unidos y la incorporación del "dólar soja", sintetizó Ayelén Romero, ejecutiva de cuentas de Rava Bursátil.
  • Reforzado. "La nueva normativa del "dólar soja" reforzado, como lo llaman en el mercado financiero, ha generado expectativas positivas en el mercado cambiario y provocó, por la fuerte baja del dólar paralelo y de los dólares financieros alternativos, que la brecha cambiaria entre el dólar oficial y esos dólares esté por debajo del 100%", dijo ABC Mercado de Cambio.
  • Desesperada. "El "dólar soja" es una medida desesperada para zafar en el corto plazo (sin devaluar), que no es sostenible a mediano plazo y tendría un costo (fiscal) del orden del 20%, si bien de una fuente no financiera y bastante recurrente. Un efecto secundario fue la caída global del precio de la soja, ya que Argentina es un importante exportador y el aumento de oferta sería abrupto", expresó Roberto Drimer de VaTnet Research.

 

Por Jorge Otaola y Lucila Sigal
Agencia Reuters