El Gobierno contempla impulsar ese sistema de construcción para reactivar la industria maderera, generar trabajo y reducir el déficit de casas.
Desde áreas oficiales, sectores vinculados a la industria maderera y entidades crediticias públicas y privadas, se están coordinando acciones para promover en todo el país la construcción de casas de madera, que por primera vez formarían parte de una operatoria dentro del Plan Nacional de Vivienda.
La idea de quienes impulsan la iniciativa es la de dar un fuerte apoyo a la actividad maderera mejorando el nivel de producción, que el año pasado cayó el 10,2 %; incrementar la generación de puestos de trabajo y ayudar a la reducción del déficit habitacional con unas 10.000 casas, que representa el 10% de las 120.000 que contempla el Plan Nacional de Vivienda hasta 2019.
Para que todo esto sea posible ya está en elaboración un acuerdo que sería firmado, a mediados de agosto, por los sectores involucrados. En ese marco, el Banco Nación se adelantó a modificar una resolución interna para considerar como inmuebles a las viviendas de madera para ser sujeto de crédito.
Otras entidades crediticias se sumarán al haberse acordado de el plan estará incluido dentro de los créditos hipotecarios UVA y Procrear.
En nuestra provincia, para que el plan se haga efectivo se tendrá que tomar en consideración las adaptaciones necesarias para que las viviendas de madera sean consideradas sismo resistentes. Tarea en la que deberán intervenir organismos oficiales como el Inpres (Instituto Nacional de Prevención Sísmica). De la misma forma habrá que evaluar los recursos forestales disponibles y analizar la conveniencia de promover nuevos planes de forestación. Los últimos programas tuvieron relativo éxito en los departamentos cordilleranos, con la plantación de nuevas alamedas, por lo que hace falta incentivar con más fuerza este tipo de inversiones para ampliar las 457ha disponibles actualmente.
Autoridades de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, una de las entidades más representativas del sector, sostienen que la idea es positiva ya que en la actualidad el mercado maderero está deprimido, hay sobreoferta de materia prima y escasa rentabilidad.
Hay un aspecto en el que habrá que trabajar arduamente como es en la concientización de la gente de que las casas de madera son un tipo de vivienda que pueden adaptarse a cualquier región del país, proporcionando un ámbito adecuado para la realización de la familia.
