En las últimas semanas duplicaron su trabajo. La llegada de miles de vacunas a la provincia y el hecho de que sumaron nuevos grupos a la vacunación los llevó a trabajar a diario, casi sin parar. Incluso, hay algunos que trabajan sábados y domingos. Pasan horas parados, reciben en ocasiones malos tratos y hasta están expuestos a las bajas temperaturas durante mucho tiempo. Sin embargo, se destacan por trabajar con alegría y sobre todo con mucha paciencia. Ellos son los vacunadores, los trabajadores de salud que combaten a diario el virus y que buscan ayudar para ganar esta larga batalla. 

En San Juan hay 24 centros de vacunación, distribuidos en todos los departamentos. En ellos trabajan unas 400 personas a diario. Andrea Díaz, Andrea Heredia, Analía Ahumada y Agostina Peñaloza son algunas de las vacunadoras sanjuaninas. Ellas hablaron con este diario, contaron cómo es su trabajo, qué desafíos se encuentran en el día a día y por qué trabajan con tanta alegría a pesar de exponerse tanto al covid-19.

 

Andrea Díaz / Autovac de Pocito

"Todos queremos que la gente se vacune, que cada uno que vaya a nuestro centro salga feliz. Todos queremos ganarle al virus. Es un trabajo que hacemos con mucho cariño y vemos que la gente también va muy predispuesta", dijo Andrea Díaz, una de las coordinadoras del Autovac de Pocito, donde atienden a unas 700 personas por día, desde las 7 hasta las 18.

La enfermera dijo que en el contexto de la pandemia tuvo que adaptarse a este nuevo trabajo y que a pesar de que es difícil tratar a diario con mucha gente y que sienten miedo del virus, siempre buscan estar predispuestos para ayudar a las personas. "Cada uno de los que trabajan en el Autovac hace un trabajo muy loable. Tienen mucha paciencia y tratan de sacar todas las dudas a las personas. Repetimos miles de veces lo mismo, pero no nos cansamos, pasamos mucho frío porque estamos casi a la intemperie y hasta nos pasó perder a un compañero y venir a trabajar con las mismas ganas de siempre. Estamos muy cansados, llevamos mucho tiempo trabajando, pero a la vez tenemos mucha fe", dijo la enfermera y contó que ellos día a día tratan de mejorar algo en su trabajo para que la gente se vaya cada vez más contenta. Y agregó que el agradecimiento de las personas después de que les ponen la vacuna o después de que ellos mismos sacan las fotos a los vacunados, los hace realmente felices.

 

Analía Ahumada / Teatro Kummel

Analía Ahumada es vacunadora en el Teatro Kummel, en Rawson. Contó que una de las claves de su trabajo es tener "muchas pilas" y ayudar a la mayor cantidad de gente posible. Dijo que hasta hace una semana ellos vacunaban a unas 200 personas por día y que las últimas jornadas llegaron a poner 1.050 vacunas en el mismo tiempo. Incluso los sábados y los domingos. "La paciencia nos ayuda un montón. Fue muy difícil al principio porque estábamos trabajando con vacunas que no conocíamos y teníamos mucho que aprender, pero lo hicimos siempre con mucho entusiasmo. La necesidad de la gente por una vacuna es grande y se merecen que los atendamos bien", dijo la mujer y comentó que ellos no sólo colocan vacunas sino que además trabajan mucho en prevención. 

Si bien dijo que la mayoría de las personas los trata bien, comentó que en ocasiones tienen que aguantar malos tratos. "Hay gente que llega con poca paciencia, que se enoja porque se quiere colocar por ejemplo la Sputnik V y hay disponible Astrazeneca. Entonces tenemos que convencerlos de que todas las vacunas son buenas. Las épocas más duras fueron cuando tuvimos que atender a los mayores de 70 años. Eran los que más se enojaban por lo que tenían que esperar, pero siempre tratamos de llevar tranquilidad" concluyó Analía y dijo que ellos a diario tratan de que todas las personas que asistan al teatro y estén inscriptas se vayan vacunadas.

 

Andrea Heredia / Teatro Kummel

"Yo creo que una de las claves para hacer nuestro trabajo con alegría es tener mucha paciencia. Estamos muy expuestos y atendemos a cientos de personas por día. Mucha gente va cargada de dudas. Nos cuentan sus historias de vida, nos muestran los estudios que se hicieron y nos dan todos los detalles sobre su patología. La mayoría deja a la vista la desesperación que tiene por recibir la vacuna. Es por eso que siempre tratamos de ponernos en el lugar de otro y yo creo que por eso recibimos tanto cariño de la gente", dijo Andrea Heredia, una enfermera que tiene 44 años y es una de las coordinadoras del centro de vacunación del Teatro Kummel, en Rawson. 

Andrea contó que a diario se encarga de hacer la recepción de las personas. Constatar que tengan los turnos y hasta de tratar de evacuar todas las dudas que tienen. Sin embargo, eso no es lo único que hace. "Vamos rotando dentro del centro de vacunación. Entonces en algún momento del día también hago la vacunación. Es que el trabajo de cada una de las personas de los centros de vacunación es importante y vamos cambiando para siempre mantener la buena onda y no agotarnos tanto", dijo y contó que desde que llegan hasta que se van, ellos trabajan con los equipos de protección personal colocados, y que eso a veces también resulta agotador porque están en todo momento con máscaras, barbijo y hasta guantes.

 

Agostina Peñaloza / Autovac de Pocito

Agostina Peñaloza tiene 27 años. Es enfermera en el hospital de Pocito y en una clínica privada. Sin embargo, esos no son sus únicos trabajos: varias veces a la semana es vacunadora en el Autovac del Estadio del Bicentenario. Contó que a pesar de que está agotada porque casi no para, todos los días recarga su energía cuando ve la cara de felicidad de la gente que vacuna. 

"Es un trabajo complicado, estamos más de 5 horas de pie, adentro de una carpa que prácticamente no tiene calefacción. Atendemos a cientos de personas por día y siempre está latente el miedo de que nos pase algo. Sin embargo, le hacemos frente a la pandemia y siempre estamos contentos. Trabajamos en un ambiente de mucho compañerismo, muy tranquilos y con muchas ganas de ganarle al virus", dijo la joven y contó que repite al menos 150 veces por día las recomendaciones, las manifestaciones que pueden presentar las personas después de que se vacunan y los cuidados que deben tener. A eso se le suma algunas preguntas que hacen los que van a recibir las vacunas. "Puede parecer cansador tener que decir todo el día lo mismo, pero lo hacemos con gusto. Es impagable ver la emoción de la gente, sobre todo cuando van con niños que se emocionan de que sus papás, sus tíos o sus abuelos reciban la vacuna", dijo Agostina y entre risas confesó que ya están acostumbrados a posar para las fotos o los videos de la gente.

 

Desde hoy suman a un nuevo grupo

Desde Inmunizaciones, a cargo de Marita Sosa, informaron que hoy arranca la vacunación para personas mayores de 18 años sin comorbilidades. Este nuevo grupo debe sacar turno a través de www.sisanjuan.gob.ar/vacunacionsanjuan. Posteriormente, a través de un mensaje de texto, les llegará la fecha, hora y lugar de vacunación.