Gran desarrollo de la planta de quinua, en este caso en Pocito.

Existe una demanda creciente de quinua (también llamada quinoa) en el mundo, especialmente por sus bondades y aportes a una dieta sana. Los principales exportadores de este grano son Bolivia, Ecuador y Perú. Mientras que los países líderes importadores son Estados Unidos, Canadá y Francia. En Argentina la producción se concentra en el norte del país. Salta, Jujuy y Catamarca son las principales provincias productoras en general para consumo interno. 

En este contexto y con el objetivo de incrementar la diversidad productiva de la provincia de San Juan y aportar a la soberanía alimentaria de la región, la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) INTA San Juan se propuso reintroducir el cultivo de la quinua en los Valles Andinos y Centrales de la provincial. 

Estado de un lote previo a ser cosechado en forma mecánica.

Los comienzos de este proyecto fueron en el año 2013 con los primeros ensayos en Pocito, Jáchal y Calingasta, sitios donde se probaron algunos materiales evaluando fechas de siembra, marcos de plantación, riego, etc. Estos ensayos agronómicos permitieron integrar a más productores que fueron capacitados en el manejo del cultivo y los atributos del producto final obtenido. Esta instancia se llevó adelante realizando talleres con especialistas en el cultivo y su manejo, como así también en los aspectos nutricionales y culinarios de la quinua. Como resultado, a lo largo de los años, se fue generando no sólo información local, con datos del cultivo y su adaptación a nuestras zonas, sino también se incrementó el interés de productores y consumidores en esta alternativa a las producciones tradicionales. 

Como consecuencia de este proceso, se generó un crecimiento de los productores y de las zonas donde se realizó el cultivo de quinua. En la temporada 2021-2022, 20 productores, asociados e independientes, distribuidos en la provincia de San Juan, realizaron la siembra de 20 lotes, cuya superficie variaba entre 0.5 a 3 hectáreas, asesorados por técnicos de INTA, se fue generando un conocimiento en forma conjunta, basado en la experiencia e incorporando protocolos de manejo, cuyo fin fue la obtención de un producto para consumo pero también para semilla que garantizara una nueva siembra. 

Servicio de trilla que ofrece Fecoagro Ltda. para los agricultores.

Las zonas elegidas para esta etapa fueron Calingasta e Iglesia (valles andinos) y San Martín, Santa Lucía, 9 de Julio y Pocito (valles centrales) donde los productores pudieron incorporar al calendario de siembra y estrategias de manejo. 

Aprovechando la diversidad del perfil de los productores, desde pequeños a medianos, se pudieron realizar manejos manuales, manejos semi-mecanizados y totalmente mecanizados, que incluían las operaciones de siembra a cosecha y poscosecha. 

La semilla obtenida en nuestros valles se caracterizó por poseer una excelente calidad, grano de gran tamaño y uniformidad, que la hacen apta para diversos usos.

Como resultado final este proyecto está orientado no sólo al estudio del comportamiento agronómico de los materiales según la zona, sino también a las percepciones de los productores y consumidores del grano. Desde el punto de vista del desarrollo local, se pretende aportar una alternativa de producción que sustente la economía familiar a través de la adopción de este innovador alimento. Así como también fomentar la adopción del mismo tanto por productores como establecimientos gastronómicos.

 

Excepcional calidad del grano obtenido, con muy buen futuro.

 

Características como alimento

El grano puede utilizarse para el consumo humano, en forma directa o procesada en productos con valor agregado (harina, bebidas, cereales, etc.), como forraje para animales y también como cultivo de cobertura (Zurita-Silva et al., 2014; Jacobsen, 2003). Además, ayuda a incorporar a la dieta un grano altamente nutritivo, caracterizado por la ausencia de gluten, condición que lo hace óptimo para el consumo en personas celíacas. Es regulador de glucosa en sangre lo que favorece su consumo en personas diabéticas. Por otro lado, el almidón, proteínas y saponinas son utilizadas en la industria (Jacobsen y Risi, 2014).

 

Cooperativa El Porvenir, en Rodeo, Iglesia, con gran participación.

Equipo y números

Mónica Ruiz, directora del INTA EEA San Juan, informó a Suplemento Verde que el equipo de este proyecto está integrado por Lucas Guillén, Simón Tornello y Leandro Ruiz por AER Calingasta; Georgina Lemole y Mario Jofré por AER Iglesia; INTA y AER Pocito con Luis Bueno, Gonzalo Roqueiro, Nadia Barcena, Eduardo Soria, Alfredo Necchi, Laura Notario, Maximiliano Battistella y Carolina Sosa.

En tanto Georgina Lemole, de AER Iglesia, destacó que los rendimientos fueron variables según zonas, y muy castigado por la piedra de enero, pero da entre 700 y 900 kilos por hectárea. 

Karina Torrente, desde Fecoagro Limitada, dijo que en el caso particular de la siembra, lograron adaptar al cuerpo de la sembradora marca Bisig la máquina que incorpora el fertilizante de base y se agiliza y mejora en gran medida esa labor. Usan 7 kilos de semillas por hectárea, con surcos a 60 centímetros de separación, a dos líneas, con riego superficial, por surcos y también optimizaron con mangas.

Fecoagro cuenta con una trilladora Claas modelo Avero 240, con la cual presta servicios a sus socios en la cosecha de aproximadamente 15 especies hortícolas de polinización abierta destinada al kit de huerta en casa. Así mismo dentro de un marco colaborativo con INTA, Fecoagro presta el servicio al clúster Quinua San Juan. Mediante los equipos técnicos de ambas instituciones se armó el calendario sincronizado de cosecha de este vegetal.