Una niña de cuatro años salió ilesa de un tiroteo en la localidad de Glendale (Arizona, EEUU). La pequeña se encontraba en el interior de una peluquería cuando comenzaron los disparos.
La fortuna quiso que las balas pasaran a su izquierda y a su derecha, sin tocarla, y que sólo tuviera que ser atendida por pequeños cortes provocados por los cristales.
Según informa la cadena británica BBC, los autores del tiroteo atacaron una tienda de tatuajes situada junto a la peluquería, pero varias balas impactaron también en el local donde se encontraba la niña.
