Gastón Pauls decidió transmitir el mensaje. Hace tiempo y como adicto recuperado, el actor comenzó a brindar charlas para contar su experiencia con la droga y este 2021 estrenó "Seres libres", un ciclo que conduce por Crónica los lunes por la noche (a las 22), donde entrevista a famosos que cuentan sus vivencias (mañana será el turno de Fabiana Cantilo) y además pone en pantalla a ciudadanos de a pie, "a quien nadie le pondría un micrófono para hablar" comentó el actor de Montaña Rusa, Iluminados por el fuego y Nueve Reinas, tres hitos de su larga lista de participaciones en la televisión y el cine, que seguirá aumentando como con la comedia que acaba de terminar de rodar.
"Vi Nueve reinas con mis hijos el otro día en la Televisión Pública, realmente es una película que envejeció bien. Lamentablemente sigue contando varias cosas de la personalidad de este país. Incluso contó cosas que iban a pasar como el cierre de un banco" aseguró a DIARIO DE CUYO sobre el film de Fabián Bielinsky que protagoniza junto a Ricardo Darín.
En esta etapa como conductor, Pauls aseguró que busca hacer la diferencia, llegar más y es crítico al afirmar que "la droga está en todos los ámbitos" lanzó.
¿Qué repercusiones tuvieron los primeros programas de Seres libres?
Estoy muy impactado y agradecido también de haber podido hacerlo. Hubo una persona que nos dijo que mientras veía el programa había abandonado la idea de llamar al dealer y en cambio se fue a abrazar a su hijo. La televisión es un negocio, se piensa en la pauta, el rating, no nos damos cuenta que esos 100 mil espectadores están construidos por la suma de almas y personas. Y que una persona haya evitado consumir, ya me conmueve absolutamente, así que así estoy, conmovido y con mucha responsabilidad, porque el programa sigue y lamentablemente el consumo sigue así que hay mucho por hacer.
-¿Cómo surgió la idea de hacer el ciclo?
Siento que es el resultado de un proceso muy largo mío, que tiene que ver primero con la aceptación del problema, de la enfermedad, después con el pedido de ayuda, ya hace muchos años, 13 años; y luego con el día a día de la recuperación y en relación a como uno puede pasar el mensaje, que es lo que estamos haciendo con el programa. Ya hablé en todo el país ante más de 100 personas, en televisión 1 punto son 100 mil personas. La situación no soporta espera, mientras hablamos hay un chico de 10 años consumiendo paco. Mientras el mundo se ríe, baila, hay gente que se está muriendo, son víctimas. La tele puede potenciar la llegada de la gente.
-¿Costó hablar en primera persona en la televisión?
-Es lo que hago en todas mis charlas, hablo en primera persona, no hay otra manera de hacer este programa más que involucrarse realmente en el asunto, sino sería algo técnico y no quiero eso, yo no soy un especialista que estudio sobre esto; yo soy una víctima más de esta enfermedad. Yo hablo desde mi experiencia duramente adquirida. En los grupos a los que yo voy de adictos, hay una frase que dice el valor terapéutico de un adicto que ayuda a otro no tiene igual, porque entendemos lo que está viviendo el que consume. A mí no me da vergüenza, no me da miedo, no me da dolor hablar de lo que me dolía. Es una sensación hasta de alivio poder hablar de lo que me pasó.
-¿Te hubiera servido que cuando estabas mal se hablara de esta manera en los medios?
-El bombardeo de consumo es absoluto, encendés el televisor a las 4 de la tarde y hay una publicidad de alcohol, son todas de gente riéndose y pasándola bien. No hay publicidades con gente en coma alcohólico o que borrachos aprovechan a cuatro personas en una esquina. Las publicidades de alcohol son todas de felicidad y encuentro Y después nos horrorizamos cuando un pibe que vio toda la semana a la publicidad va a la esquina y se compra una cerveza. Si los adultos le vendimos que está todo bien, ¿por qué no lo consumiría? Este es el mensaje que abunda en los medios, así que nosotros podemos por lo menos no sumar a ese desconcierto.
-¿Cómo fue hablar del tema con colegas tuyos en cámara?
Muchos son amigos míos, Roli Serrano, Fabiana Cantilo, Leo Garcia… más allá que yo conocía su historia de rehabilitación, de superación, también sé de su valor humano y espiritual. En muchos casos son charlas entre amigos, ellos sabiendo que íbamos a hablar, pero también muy confiados , tanto ellos como yo, que es un programa que no apunta al golpe bajo, porque todos nosotros los que estuvimos ahí (en las adiciones) estamos llenos de golpes bajos, nosotros mismo, nos pegamos durante años en los lugares más dolorosos, por eso lo que me interesa con este programa es salir del golpe bajo y hablar sin caretas de lo que pasó y pasamos. Y tanto las charlas con las personas públicas, como las charlas de la gente que tuve en una villa o en un departamento de dos millones de dólares, fueron muy de hermanos, de personas que estuvimos en el mismo lugar.
-En el ambiente artístico, ¿cómo se trata puertas para adentro esta problemática?
La droga está en todos los ámbitos, en la farándula, en el deporte, en la política, en todos los gremios; tristemente hay como dos bandos, entrecomillas lo digo, están los que dejaron o que nunca probaron y los que están en consumo. En el medio en el que yo me me muevo, como en todos lados hay una gran negación que es parte de la enfermedad.
-¿Cambió el modo en el que se veía antes y ahora al artista que consume drogas?
– Sí, antes había un romanticismo sobre el consumo: los rockeros que morían por sobredosis hasta eran enaltecidos. Creo que lentamente se puede ver que detrás de ese consumo había gente sufrida, ninguna de las personas que murieron en las artes de sobredosis, creo que era gente que estaba con un inmenso vacío y que en esa incertidumbre y dolor se metieron tan dentro del pozo que en un momento ya no vieron la luz, y se ahogaron en la oscuridad. Ojalá nosotros, los que estuvimos ahí, podamos transmitir que en ese lugar no hay nada romántico; sobre el final del consumo uno muere solo. Todas esas personas tuvieron una muerte no tan romántica sino con mucho frío, desamparo, miedo y soledad. Hay que quitarle el romanticismo, dejar de ver a esas personas como modelos a seguir, sino como personas que a pesar que muchos sean personas inmensamente talentosas en el arte, en la vida no.
-¿De qué manera afectó tu carrera la droga?
-Hubo años muy exitosos de mi vida laboral que a la vez estaba consumiendo. A mí me puede ir maravillosamente bien, pero si estoy consumiendo algo no está fluyendo. Yo pude seguir haciendo mi vida consumiendo, pero pasa que hay momentos que ni siquiera el mayor de los éxitos te llena. Gracias a Dios pude entender esta diferencia entre el éxito mediático con el verdadero éxito: El éxito es Ser.
